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Viernes, 08 Junio 2018 00:24

Propiedades físicas del árido reciclado proveniente del hormigón-concreto

Tratamiento de áridos reciclados Tratamiento de áridos reciclados

El árido reciclado procedente del hormigón original tras el proceso de trituración, es una mezcla de árido grueso o grava y árido fino o arena.

El porcentaje de árido grueso que se obtiene varía del 70% al 90% de la masa total del hormigón original.

La fracción gruesa posee una distribución granulométrica adecuada para casi todas las aplicaciones de material granular en construcciones, incluso en la producción de un nuevo hormigón, aunque suelen presentar un mayor porcentaje de desclasificados inferiores.

El coeficiente de forma del árido reciclado es similar al del árido natural, pudiendo presentar un porcentaje de lajas inferior.

La textura de los áridos reciclados suele ser rugosa y porosa, debido a la presencia del mortero de cemento que queda adherido a los áridos.

La densidad del árido reciclado es muy similar a la del hormigón original y algo menor que la densidad del árido natural empleado para la producción de dicho hormigón, entre un 5-10% menor, aunque se considera un árido de densidad normal (>2.000 kg/m3). Los valores más habituales varían entre 2,07-2,65 kg/dm3 en el caso de la densidad real y entre 2,10-2,64 kg/dm3 para la densidad saturada con superficie seca. En el caso de las arenas recicladas, el valor de su densidad es inferior a la de las gravas, por su mayor contenido de pasta de cemento adherida, estando la densidad real en la generalidad de los casos por debajo de 2,4 kg/dm3 y de 2,5 kg/ dm3 la densidad saturada.

Se puede establecer el control de la densidad como un índice de la uniformidad del árido reciclado.

La diferencia más marcada entre las propiedades de los áridos reciclados y los convencionales, es la absorción, que depende de la composición del hormigón original, situándose los valores más habituales entre 4-9%(9). Los resultados de absorción de las arenas recicladas españolas caracterizadas (valores de 2,2 a 6,2%) se encuentran en el rango inferior en comparación con otros estudios internacionales. No obstante, el valor de la humedad crítica (valores de 4,2 a 9,9%) se considera más representativo que el coeficiente de absorción de la verdadera demanda de agua que originan las arenas recicladas (en el proceso de secado de materiales porosos la humedad crítica se define como el estado de humedad a partir del cual ya no hay suficiente agua en la superficie del material como para mantener una película continua; es decir, cuando ya no existen condiciones de saturación en la superficie. La absorción, sin embargo, se determina cuando la superficie del material se encuentra completamente seca).

Las gravas recicladas presentan un desgaste en el ensayo de Los Ángeles comprendido entre 25-45% (9), por encima del que suele encontrarse en las gravas naturales. En cambio, los ensayos de friabilidad realizados sobre arenas recicladas dan valores entre el 15 y 31%, que también suelen encontrarse en las arenas naturales.

La peor calidad del árido reciclado es debida a la presencia de mortero adherido al árido natural, cuyo porcentaje varía entre 25-60%. Algunos estudios(9) han demostrado que el contenido de mortero está directamente relacionado con otras propiedades como la densidad, el coeficiente de Los Ángeles y la absorción. Debido a que las fracciones más finas presentan mayor contenido de mortero, tienen por lo tanto una peor calidad.

En general, las arenas recicladas presentan bajos valores del índice equivalente de arena (valores de 29 a 88%, aunque en general por debajo del 70%). No obstante, los resultados indican que en la mayoría de los casos el equivalente de estas arenas está relacionado directamente con su alto contenido de finos (valores de 3,3 a 11,4%, habitualmente superiores al 6%) y no con su procedencia arcillosa.

Las arenas recicladas presentan un elevado contenido de partículas ligeras, aunque por debajo del 2% en la mayoría de los casos, y son en general de mortero poroso, no relacionadas con el tipo de partícula al que van destinadas las especificaciones exigidas en arenas naturales (madera, lignito, etc).

Fuente: Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) - Ministerio de Fomento