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Martes, 15 Noviembre 2022 13:15

El sector de los áridos en España en 2021 y perspectivas para el 2022

El sector de los áridos en España El sector de los áridos en España El sector de los áridos en España

Desde que en el año 2006 se marcará el máximo en el consumo de áridos en España, con 486 millones de toneladas de áridos naturales, el mercado ha ido cayendo hasta alcanzar el mínimo de 85 millones de toneladas en el año 2013. En condiciones normales se esperaría que desde entonces el mercado hubiera despegado, estando actualmente en torno a los 220-260 millones de toneladas de consumo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Somos hoy en día uno de los países de Europa con menor índice de consumo/habitante/año, habiéndose cerrado el ejercicio 2021 con una producción de 136,9 millones de toneladas de áridos naturales para construcción, un valor que marca que en España el consumo es muy bajo, muy alejado de lo que sería normal en un país con nuestro desarrollo social y económico.

El sector de los áridos es el principal suministrador de materias primas para la construcción de infraestructuras, para la edificación, para la industria y para la protección del medio ambiente, lo que le confiere el carácter de industria estratégica.

Es la segunda materia prima más consumida por el hombre después del agua y cada español ha consumido, en 2021, unos 2.890 kilogramos anuales, es decir unos 7,9 kilogramos diarios.

Los áridos se emplean en obras, como hormigón preparado, prefabricados de hormigón (el 80% del hormigón son áridos), mortero, aglomerados asfálticos (el 95% son áridos), construcción de carreteras (el 94% de los materiales necesarios para una carretera son áridos), ferrocarriles (balasto), etc.

Estos materiales se emplean mayoritariamente en las etapas iniciales de las obras, por lo que la evolución de su consumo es un buen indicador adelantado de la eficacia de los planes de infraestructuras.

El presente informe se ha realizado a partir de datos de diferentes fuentes oficiales como el Instituto Nacional de Estadística, Estadística Minera de España, ICEX España Exportación e Inversiones y de estimaciones de ANEFA (AFA – Andalucía, AFAPA, AFARCYL, COMC), ARIVAL, ARIGAL, Euskal Árido y el Gremi d’Àrids de Catalunya.

Así, el año 2021 se ha cerrado con un crecimiento del 10,8%, para un consumo total de áridos naturales para la construcción de 136,9 millones de toneladas, recuperando y superando ligeramente los valores del año previo a la pandemia por Covid-19.

A esta cantidad hay que añadir unos 3,5 Mt de áridos reciclados y en el entorno de 1,7 Mt de áridos artificiales.

El consumo total de áridos para la construcción alcanzó los 142,1 Mt, el 76,7% del mercado de áridos.

Es importante resaltar cómo la aplicación de los principios de la economía circular va avanzando de forma progresiva. Además, de los áridos reciclados y artificiales, ya citados, dentro de las cifras de áridos naturales, se contabilizan 5,3 Mt de áridos procedentes de otras industrias extractivas que los producen como subproductos de los procesos de extracción y tratamiento principales. De éstos, 3,3 millones de toneladas tienen por destino la construcción y 1,9 millones de toneladas se emplean en otros usos industriales. Es decir que, sobre los 141,2 Mt de áridos para la construcción producidos en 2021, 8,5 Mt (6,0%) no proceden de explotaciones de áridos. Como muestra de esta evolución vinculada al desarrollo de la economía circular, dos años atrás, fueron 6,8 Mt y un 4,8%.

Aunque el año 2021 fue algo más positivo de lo inicialmente esperado, no obstante, la industria se encuentra, todavía, muy lejos de los volúmenes de consumo aceptables y que son muy insuficientes para poder hablar de recuperación. Esta tendencia es muy similar a las registradas para los sectores afines.

Desde el máximo previo a la crisis (2006), momento en el que la producción era de 486 Mt, el consumo de áridos para la construcción sigue en el -71,8% de lo registrado aquel año.

DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL DEL CONSUMO DE ÁRIDOS NATURALES PARA LA CONSTRUCCIÓN

En otro orden de cosas, el crecimiento del consumo de áridos para la construcción, en 2021, muestra una evolución territorial positiva en todas las comunidades autónomas. La Comunidad Foral de Navarra e Illes Balears (+3,0%) y La Rioja (+3,5%) son las comunidades autónomas con el crecimiento más débil.

Por el contrario, la Comunidad Valenciana (+20,6%), la Región de Murcia (+19,9%), Castilla La Mancha (+19,5%), Extremadura (+18,7%), el Principado de Asturias (+16,7%) y Castilla y León (+16,1%) son las que han tenido un comportamiento más positivo, con crecimiento porcentual superior o igual al 15%.

Desde el valor de 2006, año del máximo histórico, el promedio global de variación del consumo es de -71,8%.

Desde el punto más bajo de consumo de 2014, el incremento ha sido del +32,3%.

Actualmente, España (que se encontraba en segunda posición en 2006) ocupa el octavo lugar de Europa en producción total de áridos, por detrás de Rusia, Alemania, Francia, Polonia, Turquía, Reino Unido e Italia.

Aplicando la media de la Unión Europea por habitante (5,5 toneladas/año), el país debería consumir para usos en construcción, unos 260 millones de toneladas, es decir, algo menos del doble del valor registrado en 2021.

Desde 2006, cuando el consumo de áridos por habitante en España era uno de los más importantes de Europa, con cerca de 12 toneladas/habitante/año, esta cifra ha sufrido una reducción considerable.

A pesar del incremento de 2021, hasta las 2,90 toneladas/habitante/año, sigue netamente por debajo de la media europea (5,5 toneladas/habitante/año). Estos valores siguen siendo más propios de países subdesarrollados del tercer mundo que de una economía occidental integrada en la UE como la española. De los 42 países europeos para los que la UEPG elabora estadísticas, España ocupa el puesto 38, superando únicamente a Italia, Moldavia, Ucrania y la República de Macedonia del Norte.

Destacan, por lo negativo de los valores que presentan, Canarias (1,2 t/hab/año), la Comunidad de Madrid (1,5 t/hab/año), Andalucía (2,4 t/hab/año), e Islas Baleares (2,6 t/hab/año), Cataluña (2,7 t/hab/año), Extremadura (2,8 t/hab/año) y la Comunidad Valenciana (2,9 t/hab/año), todas ellas por debajo de la media. Únicamente Cantabria supera la media europea.

CONSUMO DE ÁRIDOS POR APLICACIONES

La distribución del consumo de áridos naturales para la construcción, en función de las aplicaciones, es el 54,6% (74,7 millones de toneladas) para hormigones, morteros y prefabricados, el 29,4% (40,2 millones de toneladas) para carreteras, el 11,1% (15,1 millones de toneladas) para otros destinos y el 3,2% (4,4 millones de toneladas) para escolleras.

Las canteras de áridos produjeron, asimismo, 43,1 millones de toneladas de áridos industriales con destino a la fabricación de aglomerantes, a la de productos cerámicos, a otros usos industriales a la industria alimentaria y a la exportación.

El 70,7 del consumo de los áridos industriales se destina a la fabricación de cementos y cales, con 30,4 millones de toneladas. Le siguen en importancia la exportación (2,5 Mt; 5,8%); la industria del vidrio (2,0 Mt; 4,5%), la industria química básica (1,8 Mt; 4,2%), la fabricación de productos cerámicos (1,5 Mt; 3,6%); las cargas (papel, fertilizantes, pinturas,...) (1,4 Mt; 3,2%); la metalurgia básica (1,3 Mt; 3,1%) y la agricultura y jardinería (1,2 Mt; 2,9%).

Por lo tanto, en 2021, se consumieron 179,9 millones de toneladas de áridos naturales para el conjunto de aplicaciones.

Contando los áridos reciclados y artificiales, se alcanzaron los 185,1 millones de toneladas de áridos totales.

ORIGEN DE LOS ÁRIDOS

En cuanto a su origen, los áridos proceden muy mayoritariamente de cantera (69,8%). El 25,7% procede de graveras, el 2,7% se origina como subproducto en otras explotaciones mineras, el 1,4% se produce en plantas de RCD y el 0,5% en plantas de fabricación de áridos artificiales.

Las principales rocas empleadas para la producción de áridos para la construcción son la caliza (46,4%), las arenas y gravas (31,9%), el granito (5,6%) y la dolomía (5,6%). Entre todas estas, representan el 89,5% del consumo de áridos naturales.

En cuanto a los áridos para otros usos industriales, los más empleados son la caliza (68,1%), las margas (11,6%), la dolomía (5,2%) y las arenas silíceas (3,8%). Todas ellas representan el 88,7% del consumo en aplicaciones industriales.

VOLUMEN DE NEGOCIO

Se estima en 720 millones de euros el volumen de negocio del sector de áridos para la construcción, excluido el transporte.

El volumen de negocio de los áridos para otros usos industriales ascendió a 295 millones de euros. Por lo tanto, el volumen de negocio total alcanzó los 1.015 millones de euros.

A partir de los datos oficiales de la Estadística Minera de España, se puede calcular el valor medio de la tonelada de áridos (en 2020), siendo el valor medio nacional, en 2020, de 4,75 euros/tonelada, con un crecimiento del +5,62% respecto al periodo anterior. En el caso de las canteras, el valor ascendió a 4,80 euros/tonelada, un 13% superior al de las graveras que fue de 4,24 euros/tonelada.

EMPLEO

El empleo directo asciende a 8.813 trabajadores, a los que hay que sumar otros 15.255 indirectos, para un total de 24.064 trabajadores, según los datos de la estadística Minera de España (2020) y datos propios. El incremento total de empleo se estima en un +4,51%. En el sector trabajan de forma directa 850 mujeres, el 9,65% del total de empleo directo. Además, hay unos 21.000 trabajadores en empleos inducidos próximos al sector. Es decir que la industria de los áridos genera unos 45.275 puestos de trabajo.

Las comunidades autónomas de Andalucía (16,3%), Galicia (15,1%), Cataluña (13,9%) y Castilla y León (910,2%) son las que generan más empleo en el sector.

El peso del sector de los áridos en cuanto a generación de empleo directo en la industria extractiva es muy elevado en Islas Canarias (97,1%), La Rioja (89,9%), el País Vasco (87,6%) y Cantabria (82,1%). Por el contrario, los niveles más bajos se dan en el Principado de Asturias (23,9%) y Galicia (28,8%). En conjunto, el sector de los áridos es el primer generador de empleo directo de la industria extractiva, con el 46,4% del total.

EXPLOTACIONES

Según los datos de la Estadística Minera de España (2020), el número de explotaciones de áridos activas (que reportan algún dato de actividad) asciende a 1.732, cifra que supone el 66,5% del total de las explotaciones mineras del país, habiéndose reducido la cifra en 25 explotaciones en el último ejercicio (-1,4%). Prácticamente se distribuyen al 50%, entre las 869 canteras (50,2%) y las 863 graveras (49,8%).

Según las informaciones disponibles, aproximadamente el 20% de estas (unas 350 explotaciones), tienen una actividad mínima o casi nula, por lo que la cifra más real es de unas 1.375 explotaciones.

En cuanto al número de explotaciones, cuatro comunidades autónomas, Andalucía (18,8%), Castilla y León (16,5%), Cataluña (15,5%) y Castilla – La Mancha (11,9%) destacan sobre el resto. En el País Vasco, Cantabria, Islas Baleares y Región de Murcia, el porcentaje de canteras es superior al 85%. Al contrario, en La Rioja, Castilla y León y Aragón predominan las graveras, por encima del 70%.

El peso del sector de los áridos en cuanto a número de explotaciones es muy elevado y creciente, dentro de la industria extractiva, con el 66,5% del total. Destacan las Islas Canarias (94,8%), Navarra (83,3%), La Rioja (80,0%) y el País Vasco (76,6%) por encima del 75%. Por el contrario, los niveles más bajos se dan en Galicia (38,5%) y la Región de Murcia (45,5%), que son las dos únicas comunidades autónomas por debajo del 50%.

De acuerdo con los datos del catastro minero más recientes, existen 7.322 correspondientes a áridos que son el 35,4% del total. De estos, 3.386 están activos (46,2%) y 3.094 (42,3%) en trámite de otorgamiento o autorización, mientras que 842 están ya inactivos. El cuadro siguiente recoge los derechos mineros existentes a esa fecha, para áridos.

RATIOS

Partiendo de los datos oficiales de la Estadística Minera de España, se han calculado los siguientes ratios:

  • Toneladas por explotación: 100.833 toneladas / explotación / año.
  • Toneladas por trabajador directo: 19.816 toneladas / trabajador directo / año.
  • Toneladas por trabajador total (directo + indirecto de extracción): 13.996 / trabajador total (directo + indirecto de extracción) / año.
  • Euros por trabajador directo: 108.439 euros.
  • Euros por trabajador total (directo + indirecto de extracción): 76.589 euros.
  • Euros por explotación: 476.533 euros.
  • Trabajadores directos por explotación: 5,1.
  • Trabajadores totales (directo + indirecto de extracción) por explotación: 7,2.
  • Empleo total incluyendo inducidos próximos por explotación: 26,1 trabajadores.

EL SECTOR DE LOS ÁRIDOS EN EL CONTEXTO DE LA INDUSTRIA EXTRACTIVA ESPAÑOLA

Como resumen de los datos anteriores, contextualizados en los de la Estadística Minera de España, el subsector de los áridos representa, respecto al conjunto de la industria extractiva española:

  • 1er subsector en empleo directo con el 46,4% del total.
  • 1er subsector en número de explotaciones activas con el 66,5% del total.
  • 1er subsector en volumen de producción con el 81,42% del total de las rocas y minerales extraídos.
  • 2º subsector en volumen de negocio con el 27,0% del total, tras la minería metálica.

Respecto a Europa, España es el quinto país en número de explotaciones, el noveno en número de empresas, el octavo de trabajadores directos y de toneladas de áridos para la construcción. Además, es interesante ver la evolución de la economía circular en la industria, pasando en 10 años del 8,6% del consumo al 12,3%, aunque se observa un cierto estancamiento.

PREVISIONES 2022

Las previsiones iniciales para 2022 apuntaban hacia una ligera ralentización de la actividad respecto a 2021 pero con un crecimiento del +5%. La evolución vivida durante los primeros meses del año se ha encargado de alterar esas previsiones rápidamente.

La tensión que los bruscos incrementos de los precios de los suministros (combustibles, electricidad, explosivos, etc.) ha generado en los márgenes comerciales de todas las empresas del sector de la construcción, muchas veces atadas por contratos que imposibilitan las revisiones de las condiciones económicas, ha terminado por explotar de forma transversal en todos los sectores productivos del país, afectando gravemente al funcionamiento de empresas y a los propios ciudadanos.

La situación actual, que se debe a la superposición de una serie de circunstancias aparentemente inconexas entre sí – pandemia de Covid-19, cambio acelerado del modelo energético por la aplicación de políticas de neutralidad climática, crisis de las cadenas logísticas y de transporte, desabastecimiento de materias primas, gastos financieros crecientes – ha generado un escenario de inflación y de incremento generalizado de costes de suministros a lo largo de 2021, que la invasión rusa de Ucrania ha acelerado exponencialmente en 2022.

Una consecuencia colateral de esta situación ha sido la huelga del transporte por carretera que ha tenido, durante dos semanas, un seguimiento territorial desigual, pero en todo caso con un impacto muy fuerte sobre las cadenas de productos relacionados con los áridos (áridos, cemento, hormigón, etc.) haciendo que prácticamente se bloquease la distribución externa de áridos y la recepción de suministros.

Así, la previsión de una desaceleración económica general y la ausencia de una planificación a medio y largo plazo, está llevando a todos los sectores de productos de construcción a revisar a la baja las cifras inicialmente previstas para 2022.

SEOPAN considera que, en un escenario de actividad no afectado por desabastecimiento de materiales derivados de la situación actual del mercado de suministros, se podría producir un incremento de producción en construcción del +3,9%, impulsado por la obra civil (+9,6%) y la rehabilitación residencial (+5,7%), lastrado por el estancamiento de la obra nueva en edificación residencial (34% de representatividad en la actividad), resultando un crecimiento inferior al registrado en 2021 para el agregado sus asociados (+6,6%).

En caso de desabastecimientos de materiales por la no reactivación de la industria electrointensiva, dos semanas de paralización implicarán la pérdida del crecimiento previsto en 2022. Además, el impacto de las subvenciones NGEU en la producción de 2022 será moderado, de +870 millones de euros para obra civil, +560 millones de euros para edificación no residencial (liderado por +270 millones de euros en rehabilitación de edificios públicos) y +2.400 millones de euros para edificación residencial (+600 millones de euros en rehabilitación residencial y +1.800 millones de euros en energía renovable fotovoltaica y almacenamiento). Varias convocatorias NGEU de 2021 no han sido todavía lanzadas por las CCAA, lo que anticipa un retraso hasta 2023 de su impacto económico, al igual que las convocatorias a realizar de 2022.

Las previsiones del consenso económico para la inversión en construcción en 2022 son demasiado optimistas (la CE prevé un +7,6%) al estar, por un lado, sobre ponderando el impacto del programa NGEU, que se dilatará a 2023, y por otro, no recogiendo el impacto en la actividad de la inflación en los precios. Tampoco se puede estimar, en estos momentos, el impacto real de la invasión rusa de Ucrania.

Con tan tremendas incertidumbres y una situación tan cambiante y dinámica, es imposible realizar una previsión consistente. Las expectativas actuales apuntan a una horquilla entre -2% (escenario más pesimista) y +5% (escenario más optimista).

Información de Fueyo Editores